¿Cuánto debería invertir tu clínica en Google Ads?

No existe una cifra universal: tu clínica debería invertir en Google Ads lo que le permita captar pacientes por menos de lo que vale cada uno. Calcula el valor de un paciente nuevo, fija un coste por captación objetivo (un 20-30 % de ese valor) y multiplícalo por los pacientes que quieras conseguir al mes.

INFOGRAFÍA · AUGE
Tu presupuesto de Google Ads en 3 pasos
1 · Valor de un paciente
Ticket medio × visitas que suele hacer. Súmale a quien llega por su recomendación.
2 · Coste objetivo
Fija un tope por paciente captado: entre el 20 y el 30 % de ese valor.
3 · Presupuesto mensual
Coste objetivo × pacientes nuevos que quieres cada mes.
Regla de oro: no fijes el presupuesto por lo que te sobra, sino por lo que vale traer un paciente nuevo.
En resumen
  • No hay una cifra mágica: el presupuesto correcto sale de cuánto vale un paciente y cuánto te cuesta captarlo.
  • Regla práctica: paga como máximo un 20-30 % del valor de un paciente por conseguirlo.
  • Presupuesto mensual = coste por paciente objetivo × pacientes nuevos al mes.
  • Sin medir conversiones y con una buena página de destino, cualquier presupuesto se desperdicia.

¿Existe una cifra recomendada para invertir en Google Ads?

Es la primera pregunta que nos hace casi todo dueño de clínica, y la respuesta honesta incomoda un poco: no existe una cantidad recomendada que sirva para todos. Los presupuestos de referencia que circulan por ahí (300 € al mes, 1.000 €, un porcentaje fijo de la facturación) ignoran lo único que de verdad decide si ganas o pierdes dinero: cuánto vale un paciente para tu clínica y cuánto te cuesta conseguirlo.

Una clínica dental que factura 1.200 € en un tratamiento de ortodoncia y un centro de fisioterapia con sesiones de 40 € no pueden guiarse por la misma cifra. Por eso la pregunta correcta no es cuánto invierto, sino cuánto puedo pagar por captar un paciente sin perder dinero. Cuando le das la vuelta a la pregunta, el presupuesto deja de ser una apuesta y pasa a ser un cálculo.

Consejo: antes de mirar el presupuesto, decide qué cuentas como resultado: una llamada, un formulario o una cita confirmada. Si no defines eso, no sabrás si el dinero está funcionando.

¿Cómo calcular cuánto vale un paciente nuevo?

Aquí está el número que lo cambia todo. El valor de un paciente no es lo que paga en su primera visita, sino todo lo que deja en tu clínica a lo largo de la relación: las visitas que repite, los tratamientos que necesita y, muchas veces, las personas que llegan porque él te recomendó.

La fórmula es sencilla: ticket medio × número de visitas o tratamientos que suele hacer. Si además llevas la cuenta de cuántos pacientes llegan por recomendación, súmale una parte de ese valor. Y para que ese cálculo tenga sentido, conviene atraer al paciente adecuado desde el principio: ahí ayuda elegir bien las palabras clave por las que apareces. Veámoslo con un ejemplo (usa siempre tus propios números):

Concepto Ejemplo ilustrativo
Ticket medio por visita 50 €
Visitas o sesiones al año 6
Años que se mantiene 2
Valor directo del paciente 600 €
Extra por recomendaciones ~300 €
Valor total estimado ~900 €

Ejemplo ilustrativo. Cambia los números por los de tu clínica; lo que importa es el método, no las cifras.

Con ese cálculo, este paciente vale unos 900 €. Ese es el techo desde el que vamos a trabajar hacia atrás.

¿Cuánto deberías pagar por conseguir un paciente?

Una vez sabes cuánto vale un paciente, fija tu coste por paciente objetivo (lo que en publicidad se llama CPA, coste por adquisición). La regla práctica que usamos: no pagues más de un 20-30 % del valor del paciente por captarlo. Con el ejemplo de 900 €, hablamos de entre 180 € y 270 € por paciente nuevo.

Cuidado con una confusión habitual: no es lo mismo el coste por clic, el coste por contacto y el coste por paciente. De cada 10 personas que rellenan un formulario, quizá 4 acaben viniendo. Si pagas 20 € por cada contacto y conviertes el 40 %, cada paciente te sale a 50 €. Medir esa tasa de conversión de tu propia clínica es lo que separa una campaña rentable de otra que solo genera ruido.

Dato: el coste por clic en el sector salud está entre los más altos de Google Ads. El margen de error es pequeño, así que medir bien no es opcional.

¿Cómo se traduce todo esto en un presupuesto mensual?

Ya tienes las dos piezas. El presupuesto sale de multiplicar tu coste por paciente objetivo por el número de pacientes nuevos que quieres captar al mes:

Presupuesto mensual = coste por paciente objetivo × pacientes nuevos al mes

Siguiendo el ejemplo, si tu objetivo son 8 pacientes nuevos al mes a un coste de 60 € cada uno, tu presupuesto de partida serían 480 € al mes. Míralo en tres escenarios:

Escenario Pacientes/mes Coste objetivo Presupuesto
Prudente 5 60 € 300 €
Medio 8 60 € 480 €
Ambicioso 15 60 € 900 €

Ejemplo ilustrativo. Empieza por el escenario prudente, mide durante 4-6 semanas y sube el presupuesto solo cuando los números confirmen que cada euro trae pacientes por debajo de tu coste objetivo.

¿Qué retorno puedes esperar de verdad?

Si captas un paciente de 900 € pagando 180 €, el retorno bruto de esa inversión es de 5 a 1. Suena espectacular, y puede serlo, pero conviene bajar las expectativas al suelo: ese cálculo todavía no descuenta el coste de tu tratamiento, el tiempo de tu equipo ni las semanas de ajuste que necesita cualquier campaña hasta afinar.

Google Ads no es una máquina de imprimir pacientes: es un amplificador. Amplifica lo que ya funciona y también lo que no. Si los clics llegan a una página lenta o sin un motivo claro para pedir cita, el dinero se evapora por muy bien calculado que esté el presupuesto. En una de las cuentas que auditamos frenamos una fuga de 185 € por semana que se iba en clics de búsquedas que jamás traían pacientes: el presupuesto era razonable, el problema era a dónde iba a parar.

Antes de pagar por un solo clic, asegúrate de que tu ficha de Google está impecable y de que tu clínica aparece cuando alguien busca sin necesidad de pagar. El tráfico de pago rinde mucho más cuando se apoya en una presencia sólida: incluso conviene que la IA como ChatGPT o Perplexity te recomiende cuando un paciente pregunta por un profesional de tu zona.

¿Cuándo conviene subir el presupuesto (y cuándo no)?

El error más caro no suele ser invertir poco, sino subir el presupuesto por impaciencia. Sube solo cuando se cumplan tres condiciones a la vez: llevas varias semanas captando pacientes de forma estable por debajo de tu coste objetivo, tienes hueco real en agenda para atender más, y las campañas ya han dejado de gastar en búsquedas irrelevantes. Si falta cualquiera de las tres, más presupuesto solo significa perder más rápido.

En sentido contrario, baja o pausa cuando el coste por paciente supere tu techo dos semanas seguidas sin explicación. No toques los números a diario: cada cambio reinicia el aprendizaje de la campaña y te deja sin datos fiables. La publicidad se gestiona con la mano en el dato, no en la emoción, y ese es justo el tipo de control que aporta trabajar con un equipo que vigila la cuenta por ti.

Consejo: revisa la cuenta una vez por semana con dos preguntas simples: ¿cuánto me costó cada paciente y a qué se debieron los clics que no convirtieron? Con eso tomas el 90 % de las decisiones importantes.

5 errores que hacen que tu presupuesto se evapore

  1. Concordancia amplia sin vigilar. Dejas que Google decida por qué búsquedas apareces y acabas pagando por términos que no tienen nada que ver contigo.
  2. No medir conversiones. Sin registrar llamadas y formularios, inviertes a ciegas y no sabes qué campaña funciona ni cuál apagar.
  3. Enviar los clics a la página de inicio. Quien busca implante dental en su ciudad quiere una página sobre eso, no tu portada genérica.
  4. No excluir zonas. Si atiendes en un radio de 20 km, pagar por clics a 200 km es tirar el dinero.
  5. Competir contra ti mismo. Anunciarte sin coordinarlo con tu posicionamiento natural hace que pagues por clics que ya tenías gratis.

¿Y si mi presupuesto es pequeño?

Un presupuesto pequeño no es un problema; disperso sí. Valen más 300 € concentrados en un servicio, una zona y un mensaje claro que 1.000 € repartidos entre diez campañas que nadie vigila. Empieza por tu tratamiento más rentable, mide, aprende qué búsquedas convierten y escala solo lo que ya demostró funcionar. La publicidad es una palanca, no un cimiento: si tu web y tu seguimiento no acompañan, ningún presupuesto compensará esas grietas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta empezar en Google Ads para una clínica?
Puedes empezar desde unos 300 € al mes, pero la cifra importa menos que el enfoque: mejor poco y bien medido que mucho y disperso.
¿Google Ads funciona para clínicas pequeñas?
Sí, sobre todo en local. Una clínica pequeña que domina su zona y su servicio estrella suele rentabilizar cada euro mejor que una grande sin foco.
¿Cuánto tarda en dar resultados?
Las primeras semanas son de ajuste. Da al menos 4-6 semanas antes de juzgar una campaña y no cambies el presupuesto cada dos días.
¿Es mejor Google Ads o posicionamiento natural?
No compiten. Los anuncios traen pacientes desde el primer día pero dejan de hacerlo si dejas de pagar; el posicionamiento natural tarda más pero se sostiene. Lo ideal es combinarlos.
¿Qué presupuesto mínimo tiene sentido?
El que te permita conseguir varios pacientes al mes por debajo de tu coste objetivo. Si un paciente vale 900 € y tu tope es 180 €, con 300-500 € ya puedes validar si funciona.
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