No. Comprar reseñas de Google no es legal en España, y desde 2025 es más fácil que nunca demostrarlo. Encargar reseñas falsas es una práctica desleal por ley, Google las borra y, si diriges una clínica, se suma un problema deontológico y de publicidad sanitaria que ninguna agencia va a asumir por ti. Aquí tienes qué dice la ley palabra por palabra, qué hace Google, por qué «Local Guides reales» no cambia nada y qué hacer si ya las compraste.
Respuesta corta: no
Comprar, encargar o redactar reseñas para tu propia clínica es una práctica comercial desleal en España. No es una zona gris, no depende de que el texto sea «único» ni de que la persona que firma exista de verdad. Lo que la ley mira es si la reseña la ha escrito alguien que ha usado el servicio. Si no, es falsa, y quien la encarga es quien responde.
Lo que sí es legal, y además funciona, es pedir la reseña a tus pacientes reales después de cada visita. Lo vemos al final.
Qué dice exactamente la ley
Ley de Competencia Desleal, art. 27.8
La Ley 3/1991 de Competencia Desleal, en su art. 27.8 (añadido por el RDL 24/2021, que transpone la Directiva Ómnibus), establece que encargar o añadir reseñas falsas para promocionar un servicio es una práctica engañosa, desleal en cualquier circunstancia. Esa expresión, «en cualquier circunstancia», es importante: no hay que demostrar que la reseña engañó a nadie ni que causó un daño concreto. Basta con que se haya encargado.
Puedes leer la ley completa en el BOE (Ley 3/1991).
Ley 10/2025 y el nuevo art. 20.4 de la LGDCU
La Ley 10/2025, de 26 de diciembre, de servicios de atención a la clientela, dio nueva redacción al art. 20.4 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (RDL 1/2007). Tres cosas cambian para cualquier clínica:
- La regla de los 30 días. Las reseñas deben referirse a servicios adquiridos o utilizados en los 30 días naturales anteriores. Una reseña que aparece meses después de la última visita, o de alguien que nunca vino, ya no encaja en lo que la ley considera una reseña.
- Derecho a responder. El empresario puede responder por el mismo canal. Responder no solo está permitido: es la señal más barata de que hay alguien serio detrás de la ficha.
- Derecho a pedir la retirada. El empresario puede pedir que se elimine una reseña si acredita de forma fehaciente que no la hizo un cliente real. Es la herramienta que te faltaba contra las reseñas falsas de la competencia, y también la que te deja sin argumentos si las falsas son las tuyas.
Junta las dos normas y el cuadro es claro: la reseña legal es la de un paciente real, reciente, y la clínica puede defenderse de las que no lo son.
«Pero son Local Guides reales»: por qué eso no cambia nada
Es el argumento estrella de los servicios que venden reseñas: las personas existen, tienen perfil con historial, fotos y decenas de aportaciones. Y es verdad. Pero la ley no pregunta si la persona existe; pregunta si ha usado el servicio. Un Local Guide de Sevilla que nunca ha pisado tu clínica de Lugo escribe una reseña falsa, con perfil real o sin él.
Los otros dos «argumentos de venta» son, en realidad, la prueba de lo que son:
- Entrega en goteo «para que parezca natural». Si hay que dosificarlas para que no se note, es porque hay algo que no debe notarse.
- Textos redactados por encargo, «únicos y con detalle». Alguien inventa un tratamiento, un profesional y una experiencia que no han ocurrido. Eso no es una opinión: es un texto publicitario firmado por un tercero.
Quién responde: tú, no la agencia
El infractor de la Ley de Competencia Desleal es quien encarga la práctica y se beneficia de ella. Es decir, la clínica. La empresa que te vende las reseñas suele estar fuera de España o detrás de una marca que cambia cada pocos meses; tu ficha, tu razón social y tu nombre de colegiado no cambian.
Añade que, en caso de conflicto (una denuncia de un competidor, una reclamación de un paciente, una inspección), la trazabilidad es sencilla: transferencias, facturas de «gestión de reputación» y un patrón de reseñas que cualquier perito lee en diez minutos.
Qué hace Google (y por qué te ofrecen «reposición»)
Las políticas de contenido de Google Maps prohíben el contenido falso, las reseñas incentivadas y el review gating, que es pedir la reseña solo a quien está contento. Las consecuencias pueden ser el borrado de reseñas, avisos públicos en la ficha o su suspensión.
Fíjate en un detalle de las ofertas: casi todas incluyen «reposición gratuita de las reseñas que se caigan». Nadie garantiza reponer algo que no espera perder. Ya cuentan con que Google las detectará. Y cuando caen, no caen una a una: caen en bloque, y la nota media de la ficha se desploma en una semana justo delante de los pacientes que la estaban mirando.
Sanidad: el riesgo extra
En cualquier negocio, comprar reseñas es competencia desleal. En una clínica es, además, tres cosas más:
- Publicidad sanitaria engañosa. Una reseña inventada que describe un resultado clínico es publicidad de un resultado que no ha existido.
- Un problema deontológico. Los códigos de los colegios sanitarios exigen veracidad en la información que se ofrece al paciente. Una queja ante tu colegio no necesita sentencia previa.
- Secreto profesional y RGPD. Las agencias que «gestionan» reseñas suelen responderlas por ti confirmando que alguien es paciente o citando el tratamiento. Responder a una reseña confirmando que alguien es paciente o dando datos clínicos vulnera el secreto profesional y el RGPD, aunque la reseña sea real y aunque te estén atacando injustamente.
Cómo conseguir reseñas reales de forma sistemática
La alternativa no es «esperar a que lleguen». Es un circuito, aburrido y constante, que en Auge montamos así:
- Petición por WhatsApp tras cada visita, con enlace directo a tu ficha, dentro del plazo de 30 días que marca la ley y en la práctica en las primeras horas, cuando el paciente aún nota la mejora. Automatizado desde la agenda, sin que nadie tenga que acordarse.
- QR y tarjeta NFC en recepción, para que quien quiera lo haga en 15 segundos antes de salir. Sin regalos ni descuentos, porque la reseña incentivada también está prohibida.
- A todos los pacientes, sin filtrar. Nada de «del 1 al 10, cómo nos valoras» para enviar el enlace solo a los contentos: eso es review gating. Una crítica ocasional, bien respondida, convence más que cincuenta cincos idénticos.
- Respuestas con secreto profesional. Cada respuesta redactada en tu tono, aprobada por ti y sin confirmar nunca que alguien es paciente ni mencionar datos clínicos.
- Defensa frente a reseñas falsas. Documentación, denuncia por el canal oficial de Google y, si hace falta, ejercicio del derecho de retirada de la Ley 10/2025.
Tienes el sistema completo en nuestra página de reseñas de Google para clínicas y el guion para pedirlas en persona en cómo pedir reseñas a tus pacientes sin incomodar.
Si ya compraste reseñas: qué hacer ahora
Pasa más de lo que parece, y no es el fin del mundo si se corrige con criterio:
- Deja de comprarlas hoy. Cancela la suscripción y guarda la documentación por si algún día necesitas demostrar que lo paraste.
- No borres en bloque sin criterio. No puedes borrar reseñas ajenas, y pedir la retirada masiva de decenas de reseñas de golpe llama tanto la atención como comprarlas. Se revisa una a una, con calma.
- Empieza a pedir reseñas reales ya. Cada reseña auténtica nueva diluye las anteriores y reconstruye el patrón natural de la ficha.
- Pide una auditoría. Miramos el ritmo histórico, cuáles son de riesgo, cómo están respondidas y qué orden seguir para salir sin dañar la ficha.
Preguntas frecuentes
¿Compráis o redactáis reseñas?
No, y nunca lo haremos. Encargar reseñas falsas es una práctica desleal según la Ley de Competencia Desleal (art. 27.8), Google las borra y en sanidad añade un problema deontológico. Nuestro sistema pide la reseña a tus pacientes reales tras cada visita. Crece más despacio que comprándolas, pero no se cae.
Me han ofrecido reseñas «de Local Guides reales». ¿Qué riesgo tiene?
Que el infractor eres tú, no quien te las vende: la clínica es quien encarga las reseñas y quien se beneficia de ellas. Añade la retirada masiva, posibles avisos públicos de Google en tu ficha y, en salud, publicidad engañosa. Si ya lo contrataste, en la auditoría gratuita te decimos cómo salir de ahí sin dañar tu ficha.
¿Y si me ponen una reseña falsa o de la competencia?
Desde la Ley 10/2025 puedes pedir que se elimine una reseña si acreditas que no la hizo un paciente real. La documentamos, la tramitamos por los canales oficiales de Google y, mientras tanto, te redactamos una respuesta serena que no revela ningún dato de pacientes.
Auditoría gratuita en 48 h. Te revisamos la ficha y las reseñas de tu clínica, te decimos qué es de riesgo y qué haríamos primero, sin compromiso. Escríbenos por WhatsApp o desde la página de contacto.
Firmado por el equipo de Auge, profesionales sanitarios colegiados y en activo. Referencias: Ley 3/1991 de Competencia Desleal, art. 27.8 · RDL 1/2007 (LGDCU), art. 20.4, redacción dada por la Ley 10/2025, de 26 de diciembre · Políticas de contenido de Google Maps. Este artículo es información general y no sustituye el asesoramiento jurídico de tu caso.
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